Pablo de Tarso: el último viaje. Una propuesta sugerente que consolida un futuro prometedor
Esta película de Pablo Moreno coproducida con San Pablo Multimediasupone un salto cualitativo interesante en la trayectoria de este
director y del joven grupo productor Contracorriente. La aventura, que
comenzó con Jesús, el peregrino de la luz y siguió con Talitá Kum, se consolida en este largometraje.
Dentro de las películas bíblicas con formato más bien televisivo, este
film es un ejercicio de audacia. En primer lugar por abordar con medios
dignos pero modestos una producción de amplias exigencias en la puesta
en escena y con un numeroso reparto de actores. En segundo lugar por
acercarse a una figura cristiana de primera índole con fidelidad al
legado de sus textos y a la reconstrucción histórica del itinerario
paulino. Y, por último, al afrontar este reto un equipo joven pero ya
experimentado en la realización cinematográfica.
Con un resultado notable, se nos presenta a un Pablo de Tarso (Jacobo
Muñoz) humanamente creíble que desde su prisión en Roma y acompañado de
Pedro, reconstruye su itinerario personal y misionero. Desde su tiempo
de perseguidor de los primeros cristianos a su conversión, desde su
primera misión acompañado por Bernabé hasta los caminos de la misión
independiente, aparece en escena el movimiento de la fundación del
cristianismo. Un final simbólico de carácter épico y espiritual viene a
culminar una narración que condensa bien el camino histórico y el
itinerario existencial.
Con escenas de destacable belleza plástica, destacan también la
composición digital y una banda sonora elocuente. El compositor Andrés
Tejero descubre así otra vertiente a su muy significativa aportación
musical, que da adecuada profundidad dramática a la historia. Las
influencias del neorrealismo y del mismo Pasolini a la hora de
incorporar algunos actores del pueblo, la estética de películas como 300 (2006) de Zack Snyder o las algunas pistas de su antecesora San Pablo
(2000) de Roger Young se incorporan con novedad a esta propuesta. Así,
el director nos presenta las distintas dimensiones del personaje sin
caer en el biopic dulzón ya que que, con un formato actual, nos muestra
los distintos pliegues de esta personalidad compleja y excepcional.
Enhorabuena al equipo de Contracorriente Producciones por este Pablo de
Tarso que supone un salto cualitativo y que ya está en condiciones de
incorporarse a los circuitos profesionales tanto de la distribución
como de la exhibición. También la felicitación a San Pablo Multimedia
en este nuevo impulso para ofrecer en lengua castellana una producción
audiovisual de carácter espiritual y cristiano a un amplio sector de
público que en este momento no tiene un medio de distribución de este
tipo de propuestas. Así, parece extraño que el público italiano (64
millones) tenga mucha más oferta que el público hispanohablante (440
millones). Algo que supone un reto para una Iglesia que no termina de
tomar conciencia del cambio cultural que abordamos. Todo lo cual hace
más significativa esta propuesta que viene de Ciudad Rodrigo
(Salamanca) en una zona un tanto olvidada pero rica en inteligencia y
creatividad.